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Noviembre - Nostre Senyor Robat
Fiestas, cultura y tradición en Onil
Desde 1924 se celebra en Onil las fiestas en honor a Nostre Senyor Robat, una celebración eclesiástica con solemnes actos religiosos, acompañados de otras actividades e interesantes eventos culturales.
Una celebración que conmemora el robo y posterior recuperación de la Sagrada Forma Consagrada ocurridos en 1824. Durante más de veinte días, los vecinos de Onil organizaron una incesante búsqueda de la Sagrada Forma, hasta que fue encontrada en La Pedrera, en el término municipal de Tibi y fue devuelta a Onil, donde se le recibió con un gran festejo.
Con un sonoro volteo de campanas el día 27 de noviembre, da comienzo la Festividad. El miércoles 28 es un día muy importante y emotivo. Se celebra una Santa Misa Solemne cantada por la Coral Polifónica. A continuación se celebrará la Solemne Procesión por las calles de Onil cuidadosamente ornamentadas. Después de la Procesión, se realizará la Exposición del Nostre Senyor Robat.
Entre las actividades que complementan el programa de fiestas de Onil, podrás disfrutar del teatro; la compañía Albena Teatre presenta su obra Gosses, mientras que Trasgo Producciones llevará a escena la obra Gorda, protagonizada por Teté Delgado, Luis Merlo, Iñaki Miramón y Alicia Martínez.
También podrás escuchar buena música con el Concierto de Grupos de Cámara, el Concierto de Música Medieval o el Concierto de Santa Cecilia, que tendrán lugar en el Auditorio Centro Cultural.
El domingo 25 podrás participar en la VIII peregrinación Tibi-Castalla-Onil, que completa el programa.
19-11-07
Una disputa multicolor
Els enfarinats en Ibi
El 28 de diciembre la fiesta en Ibi tiene nombre propio con una tradicional y curiosa celebración; els enfarinats. Esta singular manifestación festiva consiste en la representación de una imaginaria toma del poder municipal por parte de un grupo integrado por 14 hombres, todos ellos vestidos con atuendos de los más estrafalario y con la cara embadurnada de harina, de ahí su nombre. Cada uno de ellos pasa a ejercer los cargos más relevantes: alcalde, juez, fiscal, secretario, alguacil, etc., cargos que desempeñan con rigor y muy buen humor.
Por otro lado está el otro grupo protagonista de la fiesta, la oposición, cuyo rasgo común es una chistera negra adornada de estrellas de papel y que se enfrentan a los nuevos gobernantes con intención de arrebatarles el mando, desencadenándose una batalla campal en plena calle en la que se arrojan unos a otros toda clase de inmundicias, polvos de talco, y también los cohetes borratxos; cerca de mil docenas se queman en algo más de una hora.
Durante ese tiempo todo el que pase por allí debe sujetarse a las leyes de la fiesta que imponen una pequeña aportación económica arriesgándose, si se niegan, a recibir un buen baño de harina o polvos de talco. El paso siguiente es recaudar impuestos comercio por comercio destinándose los fondos al asilo de ancianos.
Por la tarde aparecen otros curiosos personajes, els tapats que van disfrazados de las formas más variopintas, con una característica común, su rostro ha de ir cubierto de tal manera que sea imposible reconocerlos. Cuando ya cae la tarde se abre la Dansà con el grupo de danzantes, ellas con ricos trajes y ellos cubiertos con elegantes capas al que previamente el alcalde de els Enfarinats, en el último acto de su mandato, ha dado el permiso correspondiente. Con este gesto acaba su efímero reinado hasta el día de los Santos Inocentes, un año después.
Además Ibi, desde el año 1930, celebra con cabalgata incluida, los actos de la Epifanía o Fiesta de los Reyes Magos. El acto primero y después de una intensa actividad cultural, es la recogida de cartas el 4 de enero, por parte del Heraldo de los Reyes Magos, que junto con sus pajes reciben por parte de miles de niños y niñas, las cartas, en el exclusivo monumento a los Reyes Magos, que existe en el municipio.
A continuación el día 5 de Enero, a las seis de la tarde, la gran cabalgata de Reyes, recorre las principales calles, y también se representa el auto sacramental, donde se vive por unos momentos el pasaje bíblico de la adoración de los Reyes Magos al Niño Jesús.
El juguete es el mejor de los regalos para los pequeños, pero también los mayores son participes de esta noche, porque también reciben su regalo por parte de Sus Majestades, a través de los paqueteros, en un acto muy singular que la Asociación de Reyes Magos, organiza y coordina.
Además, durante este año se celebra en Ibi un hecho clave para la historia del municipio: el nacimiento de la industria juguetera ibense, el “I Centenario del Juguete. 100 años creando sueños” El desarrollo y consolidación de la industria ha supuesto para el municipio ibense el ser considerado antes y hoy en día el centro español del juguete. •
Tradición centenaria
Valle del juguete en la Foia de Castalla
La relación de la comarca con el juguete data de principios del siglo pasado, cuando se funda la primera fábrica de juguetes de hojalata en Ibi, la más importante dentro de España. La Sin Rival-Payá Hnos. comenzó su producción con unos artículos sencillos, sin mecanismos y pintados a mano hasta que comienzan a aplicar la litografía en 1919.
La localidad comienza a concentrar la instalación de fábricas del sector, figurando entre las pioneras Juguetes VC de Agapito Verdú, quien más tarde formaría Verdú, Rico y Cía-La Hispánica Artística con Santiago Rico. A finales de los años veinte, Rico toma el control, la redenomina Rico S.A. y se convierte en la principal competencia de los entonces asentados Payá Hnos. Otras fábricas de entonces dignas de mencionar son San Juan y Cía., Picó y Cía. y Juguetes y Estuches S.A.
La guerra civil española planteó un duro paréntesis en lo económico ya que, al finalizar el conflicto la recesión obligó a seguir utilizando la matricería adquirida antes del conflicto, es decir, hasta que en los años cincuenta no entran al mercado la maquinaria de inyección y el plástico, la oferta local seguía utilizando catálogos similares a los de los años treinta.
Ibi es hoy el principal centro juguetero de España y uno de los más importantes de Europa.
Un siglo de juguetes valencianos
En 1902, los hermanos Payá Lloret Pascual, Emilio y Vicente comenzaron a fabricar juguetes metálicos en Ibi, en las instalaciones de hojalatería, fundición de metales y reparación de instrumentos musicales de su padre, Rafael Payá Picó. En 1905, fundaron la “La Sin Rival Payá Hermanos, única en España en trabajos adelantados”, según aseguraba la primitiva publicidad de la firma, que se mantendría hasta 1982.
La empresa Payá Hermanos, a partir de 1909 se presentó en las exposiciones regionales y en las ferias de muestras nacionales e internacionales, en las que con frecuencia alcanzó, por la calidad de los juguetes, los máximos galardones. Esta tradición ha continuado mediante la Sociedad Cooperativa Payá con su presencia constante, desde 1986, en la Feria del Juguete de Nuremberg-.
En 1910 Payá Hermanos comenzó la fabricación de juguetes de hojalata accionados por resorte. Esta iniciativa centrada fundamentalmente en modelos de automóviles- fue la primera del país, y posibilitó que la empresa entrara en competencia con otras internacionales que producían juguetes de las mismas características.
En 1914, con el inicio de la Primera Guerra Mundial, se incrementó la producción de juguetes de Payá, dado que las empresas europeas del ramo se dedicaron a la fabricación de armamento. Desde ese momento, Payá Hermanos tuvo una evolución ascendente que alcanzó su punto culminante cuando Raimundo Payá llegó a la dirección de la fábrica.
En 1930, este empresario innovador construyó, para Cafés Marcilla, el famoso Bugatti de juguete un modelo especialmente codiciado por los coleccionistas, y también inició, en 1933, la producción de trenes eléctricos. Durante la contienda civil, la empresa Payá Hermanos fue colectivizada y en sus talleres se produjeron espoletas y municiones.
A partir de 1940 se continuó con la fabricación tradicional, se introdujeron novedades como los distintos modelos de los automóviles Packard- y, en 1950, fue la primera industria española que instaló una máquina de inyectado de plástico y aleaciones ligeras adaptadas a la producción de juguetes. A partir de ahí, se introdujeron innovaciones como el trabajo en cadena o la mecanización de procesos, se generalizó el uso del plástico y mejoró la calidad y el diseño del juguete, cada vez más complejo.
En 2005, con una “heróica” plantilla de 17 trabajadores, la Sociedad Cooperativa Payá celebra el centenario de la fundación de la empresa. Los juguetes de Payá forman ya parte de la memoria colectiva y, asimismo, de la historia del país. En la actualidad, todo ese conjunto de piezas fascinantes, son objetos de interés museístico que ponen al descubierto una singular iniciativa industrial y un mundo del juego infantil muy alejado del actual.
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