|
Pop-On El Campello - Julio de 2005
Roxy Music en su línea, con precisión y elegancia
La primera edición de lo que promete convertirse en cita anual no podía tener mejor cartel para poder denominarse concierto internacional: Roxy Music. La casualidad de los cambios que a veces caracterizan a una gira quiso que esta, en lugar de ser una de las dos actuaciones españolas dentro de su gira mundial 2005, se convirtiera en la única presentación del mítico grupo británico.
De este modo, el Pop-On El Campello entró con paso firme en el calendario de eventos musicales, a lo que contribuyeron también los otros dos grupos convocados, el trío que encabeza Iván Ferreiro y los vanguardistas Cycle.

Abrió el fuego Iván Ferreiro, presentando temas de su último trabajo “Canciones para el tiempo y la distancia”, que se comercializa junto con un DVD de tomas directas, tan natural y espontáneo como la música que Ferreiro presentó frente a una abigarrada masa de seguidores, sin duda subyugados por su singular voz, aquilatada en el panorama musical español tras quince años en Los Piratas y un breve paréntesis de reconstrucción musical junto a su hermano Amaro.
El trío se adueño del escenario durante la primera hora del show, rellenando el aire con sus melodías como fondo de las historias narradas con un timbre de voz ya inconfundible.

Siguió Cycle, una formación anglohispana que recupera el techno-pop de ahce veinte años con una vigorosa energía tanto musical como escénica. La fuerza y el despliegue del actor-cantante Luke Donovan y la actriz-cantante Chica Patino contribuyeron a mantener en vilo a una ya numerosa audiencia que se animaba a marcar unos pasos al ritmo de los electrizantes temas de Cycle.
Al igual que con Ferreiro, la estricta hora de show supo a poco pero ya sin luces naturales y poco después de las 23:00 apareció el plato gordo de la noche: Roxy Music. La historia formal de este grupo tiene dos etapas. La primera que va desde su debut en 1971 hasta su separación hace poco más de veinte años (1983) y la segunda que se inicia, igual que este siglo, en enero de 2001 y que nada indica que vaya a terminar pronto.
La categoría de “clásico” o de “grupo universal” que le podría caber a Roxy Music quedó también demostrada por la variada edad del público presente. Jóvenes de menos de treinta años reconocían y cantaban parte de los temas que, por fuerza, habían sido compuestos en su mayoría en los ’70 y principios de los ’80.
Son pocas las bandas que pueden volver tras más de quince años de separación y demostrar en el escenario la misma energía y calidad musical que tenían entonces. En ello influye la gran vitalidad creativa y el nivel profesional que han demostrado a lo largo del tiempo.
Cuando se habla de Roxy Music se menciona rápidamente al cuarteto básico (Brian Ferry en voz y teclados, Phil Manzanera en guitarra, Andy MacKay en saxo y otros vientos y Paul Thompson en batería). Pero Roxy es siempre algo más, tanto en número de músicos como en presencia escénica.
En esta oportunidad, Roxy Music se completó con Chris Spedding (guitarra), Guy Pratt (bajo), Julia Thornton (percusión), Colin Good (teclados), Louise Peacock (violín, teclados), David Williams (guitarra) y las voces de Sarah Brown y Me'sha Bryan. Faltaría mencionar a las “chicas con las plumas” (al decir de Ferry) que en coreografías pop estilo Blow Up acompañaron algunos de los temas.
Cada uno en su terreno, unos ases, todos con brillantes trayectorias, bien con álbumes propios o con un pedigree de haber compartido escenarios con otros monstruos del pop y el rock. Un placer, por ejemplo, haber presenciado los diálogos guitarrísticos entre Manzanera y Spedding o los fraseos de este último en contrapunto con la voz de Sarah Brown. Entre otros, por ejemplo, Colin Good es ya un habitué de estas giras y David Williams trabaja con Brian Ferry desde hace diez años.
Los temas interpretados pertenecen en su gran mayoría a ese primer trienio de fábula, cuando todavía estaba Brian Eno en el grupo y no dejaban de asombrar con su propuesta musical rompedora y vanguardista. Abrieron con Re-Make / Re-Model, un tema lleno de energía y que figura en su primer álbum, que contó con la producción de Pete Sinfield (King Crimson) y que Island Records publicó en el verano de 1972. Phil Manzanera, que no actuaba con el grupo hasta entonces, fue llamado para las grabaciones y forma parte de Roxy desde entonces.
Ya conquistado el público sin darles pausa, los temas que siguieron fueron Street Life, Out Of The Blue, Ladytron, A Song For Europe, My Only Love, Both Ends Burning, Tara, In Every Dreamhome A Heartache, The Bogus Man, Jealous Guy, Pyjamarama, Editions Of You, Virginia Plain, Love Is The Drug y Do The Strand.
De nuevo, el show se hizo corto ya que el despliegue escénico y la perfecta sincronía y el profesionalismo de estos monstruos del pop y el rock no parecía tener solución de continuidad. Algún nostálgico entre el público esperaba que interpretaran “Avalon”, quizás uno de sus temas más populares entre los más jóvenes. Por fortuna, no lo hicieron y demostraron de paso que Roxy Music es más que un tema y para demostrarlo nada mejor que el repertorio citado arriba.
La organización de este Pop-On resultó impecable en líneas generales. El espacio utilizado fue el campo municipal de El Vincle, cuya ubicación debería señalizarse mejor desde la estación del tram-trenet, ya que en esta época el servicio nocturno de los trenes es bueno y facilita la asistencia a espectáculos en las localidades de la Costa Blanca. El espacio disponible era amplio y con facilidades de circulación y ubicación de personas con minusvalías. A esta primera cita asistieron aproximadamente 4.000 personas.
D.L.
|